La ciudad de Bahía Blanca se encuentra en estado de emergencia tras una intensa tormenta que ha dejado a gran parte de su población y sus infraestructuras bajo el agua. En una conmovedora entrevista en el programa “Antes que Todo” de Radio Universidad, el rector de la Universidad Nacional del Sur, Daniel Vega, compartió la difícil situación que enfrenta la comunidad universitaria y la ciudad en general.
Vega expresó su tristeza y solidaridad con aquellos que han perdido todo en esta tragedia. “Estamos tratando de acompañar a la comunidad que, en muchos casos, ha perdido absolutamente todo”, afirmó. La universidad ha decidido suspender las clases y posponer el inicio de actividades por 15 días, debido a que muchos de sus servicios y laboratorios han quedado bajo agua, con hasta dos metros de inundación en algunas áreas.
La conectividad también se ha visto gravemente afectada, ya que los nodos de internet de la universidad fueron destruidos, dejando a la institución incomunicada. Vega destacó que, a pesar de los esfuerzos de organización y las colectas solidarias que están surgiendo, la situación es caótica y las necesidades son inmensas. “La ciudad está cortada por todos lados, y el acceso es muy difícil”, lamentó.
La tormenta, que comenzó a intensificarse a las 4 de la mañana, dejó a la ciudad en un estado de desolación, recordando a los habitantes de Bahía Blanca el devastador temporal que había golpeado la región hace poco más de un año. “Esto es catastrófico, es lejos peor porque no dejó nada en pie”, expresó Vega, quien también mencionó la preocupación por las más de 100 personas que aún no han sido localizadas.
En medio de esta crisis, la universidad está canalizando donaciones a través del municipio, aunque la logística se complica debido a las rutas cortadas. Vega instó a la comunidad a mantenerse informada a través de canales oficiales sobre la situación de las vías de acceso y la distribución de ayuda.
El rector también subrayó la importancia de reflexionar sobre las causas de estos fenómenos climáticos extremos, vinculándolos al cambio climático y la necesidad de implementar medidas para prevenir futuras tragedias. “Bahía Blanca es una ciudad de riesgo ante inundaciones, y esto es algo que hemos sabido durante años”, concluyó.
La comunidad universitaria y la población de Bahía Blanca enfrentan un desafío monumental, pero la solidaridad y el apoyo mutuo están comenzando a florecer en estos momentos difíciles. Desde Multimedio UNLaR, extendemos nuestra más sincera solidaridad y apoyo a todos los afectados por esta devastadora inundación.