El neurocirujano Leopoldo Luque, médico personal del astro del fútbol, está imputado por «homicidio con dolo eventual» junto a una psiquiatra, un psicólogo, enfermeros y otros profesionales de la salud. Se prevé que el proceso judicial dure hasta julio.
Los acusados en el juicio por la muerte del reconocido futbolista son Leopoldo Luque, neurocirujano y médico personal del también exdirector técnico de Gimnasia de La Plata; la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos Díaz; la doctora Nancy Forlini, coordinadora de la empresa de salud privada Swiss Medical; el jefe de enfermeros Mariano Perroni, encargado de la compañía Medidom; el médico clínico Pedro Di Spagna, y el enfermero Ricardo Almirón.
Los fiscales del caso, Patricio Ferrari, Cosme Iribarren y Laura Capra, imputaron a los acusados por “homicidio con dolo eventual”, que prevé penas de entre 8 y 25 años de prisión al entender que hubo «omisiones» que llevaron a Diego a una «situación de desamparo», librándolo «a su suerte». De esta forma, consideraron que los implicados no habrían tenido intención de matarlo, pero sí habrían sido conscientes de que su inacción podía llegar a ese desenlace.
Por otra parte, la enfermera Gisella Dahiana Madrid, conocida como “la octava acusada”, se someterá a juicio por jurados en la segunda parte del año. La Justicia lo resolvió de esa manera tras el reclamo de su abogado, Rodolfo Baqué, y se espera que ese proceso tenga lugar en julio, cuando finalice el juicio a los otros siete imputados.
La autopsia determinó que «Pelusa» murió por un «edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada»; y el cuadro era grave si se tiene en cuenta la recopilación de datos sobre su salud que se hizo de los últimos 20 años de su vida. La Junta Médica Interdisciplinaria convocada por la Fiscalía General de San Isidro, entre otras conclusiones, indicó que pudo haber tenido «más chances de sobrevida» si hubiera estado internado en una clínica.
El juicio por el fallecimiento del ídolo de Boca y el Nápoles de Italia comenzará después de varios pedidos de postergación y contará con más de 190 testigos, entre ellos los hijos e hijas de Maradona, su exesposa Claudia Villafañe, su abogado Matías Morla, periodistas, médicos y peritos.
Leopoldo Luque, el neurocirujano
El neurocirujano Leopoldo Luque es una de las caras más visibles de quienes enfrentarán el juicio que se llevará a cabo en el Tribunal N° 3 de San Isidro, a cargo de los jueces Maximiliano Savarino, Verónica Di Tomasso y Julieta Mackintach.
Luque, de 43 años, también era el médico personal del exfutbolista y quien lo operó de un hematoma subdural crónico en la parte izquierda de su cabeza, detectado tras una resonancia magnética. Además, fue uno de los que tomó la decisión de que realizara la rehabilitación en la casa del barrio privado San Andrés, en el partido bonaerense de Tigre, luego de la intervención que tuvo lugar en la Clínica Olivos, de Vicente López.
En ese sentido, se lo acusa de no haber comunicado información sensible sobre el estado de salud de su padre a Dalma, Giannina y Jana, hijas del “Diez”, y de no haber tomado los recaudos necesarios para su cuidado.
Además de diversos audios que lo comprometen, como el mensaje que le envió a Cosachov en el que el día de su deceso le manfiestaba que «el gordo se va a cagar muriendo, hizo un paro cardiorrespiratorio«, existe otra denuncia que pesaba sobre él: la de supuestamente haber falsificado la firma de Maradona en un pedido de historia clínica tras la internación en Olivos.
Fuente PERFIL