Según el último parte médico, tampoco este miércoles tuvo crisis respiratorias, aunque su pronóstico sigue siendo reservado; el resultado de la tomografía computada de tórax destacó una “evolución normal del cuadro de inflamación pulmonar”; sigue con actividad laboral.
El Papa, de 88 años, que cumplió este miércoles su treceavo día internado en el hospital Gemelli, sigue estacionario, pero mejorando de a muy poquito. Aunque ya retomó algunas actividades y se van sumando algunas leves mejoras de su frágil y complejo estado clínico, sigue con pronóstico reservado.
“Las condiciones clínicas del Santo Padre en las últimas 24 horas han mostrado una ulterior leve mejora”, informó el parte elaborado por el equipo médico que lo atiende, que anunció que “la insuficiencia renal leve observada en los últimos días ha remitido”, una muy buena noticia.
“La tomografía computarizada axial (TAC) de tórax, realizada ayer por la tarde, destacó una evolución normal del cuadro de inflamación pulmonar”, aseguró, por otro lado, algo que pareció indicar que la neumonía bilateral (en los dos pulmones) sigue ahí, pese a los pesados tratamientos a los que está siendo sometido.
“Las pruebas macrocitométricas y de química sanguínea de hoy confirmaron la mejoría de ayer”, agregó el informe que precisó, por otro lado, que “el Santo Padre continúa la oxigenoterapia de alto flujo” y que tampoco este miércoles tuvo crisis respiratorias asmáticas”.
“Continúa la fisioterapia respiratoria”, añadió el parte, aportando un dato que muchos se imaginaban, pero que nunca habían dicho. “Aunque ha habido una ligera mejoraa, el pronóstico sigue siendo reservado”, siguió.
Una frase que, como vienen explicando en los últimos días a periodistas que no saben nada de medicina, significa que “aunque no está en riesgo de muerte, tampoco está fuera de peligro”, como sentenció uno de sus médicos, el cirujano Sergio Alfieri, en la conferencia del viernes pasado, evento que podría repetirse en los próximos días. “Durante la mañana el Santo Padre recibió la Eucaristía” y “la tarde estuvo dedicada a actividades laborales”, concluyó el parte.
Annalisa Bilotta, médica del hospital internacional Salvator Mundi, de esta capital, subrayó que para ella que los médicos dijeran que según la TAC había “una evolución normal del cuadro de inflamación pulmonar” puede significar “todo y nada”.