El país comenzó el proceso de inmunización con el antídoto de la farmacéutica china Sinovac. Policías, militares, bomberos, maestros y trabajadores del Instituto del Niño y el Adolescente, todos menores de 60 años, fueron los primeros en recibirlo
Uruguay comenzó este lunes a buen ritmo las inmunizaciones con la vacuna de la farmacéutica china Sinovac contra el COVID-19 en diferentes puntos del país y se espera que en los próximos días se logre administrar todas las dosis que arribaron el 25 de febrero.
Con Montevideo como principal lugar de vacunaciones, los uruguayos comenzaron a llegar a primera hora de la mañana a los 95 centros que están instalados en hospitales, sitios públicos y hasta el pabellón multiusos Antel Arena.
El protocolo es sumamente estricto: la persona debe llegar, dar sus datos, firmar un consentimiento y, una vez recibida la vacuna, tiene que esperar a 15 minutos en una sala si advierte algún tipo de síntoma o efecto adverso.
Además, las dosis son controladas por funcionarios sanitarios y policiales, que se encargan de su cuidado y custodia por las noches.
El Hospital de Clínicas es el centro más grande del país con 32 puestos de vacunación y allí pueden inocularse 4.000 personas por día.
Su director, Álvaro Villar, narró a la agencia de noticias EFE que el ritmo “viene muy bien” y la idea es ir aumentando de manera progresiva la cantidad de personas que ingresan al hospital.
“Lo cierto es que se pudo vacunar al ritmo que planteamos. El promedio es que en 15 minutos se vacunan cuatro personas por cada vacunador”, sostuvo.
Sobre la reacción de las personas a las vacunas, Villar explicó que hasta el momento solo una mujer se sintió mal pero ello no fue provocado por la dosis de la vacuna de Sinovac, llamada CoronaVac, sino porque le tenía temor a las agujas.
“Yo si pudiera vacunarme ya me hubiera vacunado. Creo que el papel de ayudar en todo esto como las medidas de protección, el tapabocas, la distancia, lavado de manos y ahora la forma de ayudar que tenemos es vacunarnos. Es lo mejor que podemos hacer por los demás”, concluyó.