Reino Unido amenazó con penas de 10 años de cárcel por ocultar visita a un país de riesgo

El Gobierno británico teme la importación de variantes resistentes a las vacunas, especialmente después de que un estudio mostrase que la desarrollada por AstraZeneca/Oxford tiene poca eficacia en adultos jóvenes ante la mutación sudafricana.

El ministro británico de Salud, Matt Hancock, anunció este martes un endurecimiento de las medidas de control a los viajeros precedentes de países incluidos en la «lista negra», con altas multas y cárcel a los infractores, en un esfuerzo por frenar la importación de nuevas variantes de coronavirus posiblemente menos sensibles a las vacunas actuales.

«Fortalecemos el castigo por incumplimiento de las reglas; los que adrede intenten ocultar haber visitado en los últimos diez días los países de la lista negra, pueden enfrentar una condena de hasta diez años de prisión; un proyecto de ley correspondiente será legitimado pronto», afirmó Hancock, citado por la agencia de noticias Sputnik.

El Gobierno británico teme la importación de variantes resistentes a las vacunas, especialmente después de que un estudio mostrase que la desarrollada por AstraZeneca/Oxford tiene poca eficacia en adultos jóvenes contra las formas leves de Covid-19 provocadas por la mutación sudafricana, que ascendió a 147 casos.

A mediados de enero, las autoridades prohibieron la llegada de personas procedentes de una treintena de países de las regiones de América del Sur, África del Sur y Portugal, y a partir del próximo lunes se impondrán nuevas medidas para el resto de países del mundo.

Además, los británicos o residentes legales en el Reino Unido que regresen de un país de la «lista negra», a quienes no se puede impedir la entrada, tendrán que realizar su cuarentena de 10 días en algún hotel designado por el Gobierno y pagar la factura de 2.400 dólares por persona.

Además, tendrán que someterse a dos pruebas de coronavirus, en el segundo y octavo día del aislamiento; cada test ronda actualmente los 165 dólares y deberá ser costeado por el pasajero.

Para asegurarse de que se cumplan estas normas, Hancock anunció que quien se niegue a realizarse las pruebas PCR se arriesga a una multa de entre 1.300 y 2.700 dólares, mientras que quienes no respeten la cuarentena podrían tener que pagar entre 6.800 dólares y 13.700 dólares.

En tanto, quienes mientan sobre su presencia 10 días antes de viajar podrían ser condenados a hasta 10 años de prisión.

«La gente que se salta estas normas nos pone a todos en peligro», subrayó el ministro.

Fuente: Télam

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