En su edición número 30, a lo largo de las tres semanas que se extiende el encuentro hay una grilla de actividades para cada día como narraciones, firmas de autores, talleres e incluso un recital del grupo musical Canticuénticos, previsto para el lunes 25 de julio.

Con la participación de casi 60 editoriales, librerías e instituciones y una entretenida agenda de actividades que va desde cuentacuentos hasta talleres que estimulan la imaginación, la Feria del Libro Infantil y Juvenil celebra su trigésima tercera edición del 11 al 31 de julio en el Centro Cultural Kirchner (CCK), y se reencuentra luego de dos años con las lectoras y los lectores más pequeños para acercar la potente producción de libros orientados a este segmento, tanto de grandes editoriales como de proyectos independientes o alternativos.

La feria desembarca con muchas expectativas: por un lado, significa el regreso a la presencialidad pospandemia después de dos años, con la experiencia previa de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires que batió récords de visitas; por el otro, es la oportunidad para que infancias y juventudes entren en contacto con los libros y la lectura, un contacto con la materialidad de los libros pero también con las muchas formas en las que hace juego la literatura, ya sea en palabras, canciones o imágenes.

El director general de la Fundación El Libro, Ezequiel Martínez, se muestra muy optimista con esta edición que en en la primera semana espera, sobre todo, la participación de instituciones educativas, mientras que en las ultimas dos proyecta la visita principalmente de familias. “Tenemos mucha ansiedad, muchas expectativas, muchas esperanzas de que se trate de una edición exitosa, masiva y con mucha concurrencia”, dice el responsable de la organización, para quien esta feria además de ser “una apuesta por la lectura, por los libros, por la recuperación de un mercado que viene siendo castigado por la pandemia y por la coyuntura, es una propuesta con entrada libre y gratuita”.

Las actividades

En su celebración número 30 y a lo largo de las tres semanas que se extiende el encuentro hay grilla de actividades para cada día, como narraciones, firmas de autores, talleres e incluso un recital del grupo musical Canticuénticos (previsto para el lunes 25 de julio) porque la literatura tiene ese potencial de expandir los sentidos de la imaginación a través de lenguajes distintos y a eso apunta la feria. A esto, además, se le suma un plus y es que en simultáneo a las propuestas desarrolladas por la Fundación El Libro en conjunto con los 60 stands que participan de esta edición, el CCK desarrolla una nutrida programación de actividades de invierno en el marco de “Vacaciones para armar”.

También los profesionales son destinatarios de las propuestas de esta feria con jornadas orientadas a docentes y mediadores (los días 21 y 22, con inscripción previa hasta el 18) cuya inauguración estará a cargo de la escritora María Cristina Ramos, unas de las voces más destacadas en LIJ, finalista del Hans Christian Andersen, el premio internacional más importante del género. Una de las joyitas de esas jornadas es La gran travesía, donde “los docentes recorren con guías especializados en cada género los stands, las diferentes novedades de los expositores y se van interesando o enterando de todas las novedades editoriales que luego cada uno podrá incorporar a sus currículos”, cuenta Martínez.